Personaje o especimen?
Quizás la sigla "D" provenga de disparatado o quizás también por depravado, ni el mismo lo sabe) Quizás sea solo una elección al azar, una rima consonantada, un nombre por poner. Quizás sea un personaje cómico o uno de ficción. O un simple espejismo. Quizás tan efímero como un sueño. No lo se.
Intenta no ser homogéneo pero por ratos se le chispotea todo, al punto que echa por perder los planes mejores planeados. Sus ideas existencialistas subnormales lo no lo condicionan a seguir la linea que establece los parámetros de la comunidad actual. Le llega al pancho. Se ha estancado es otras décadas, pero trata de tomar de la modernidad lo más básico y estricto, tratando de pormenorizar al máximo, tratando de permanecer tan exento como se pueda.
Es además un luchador de las causas nobles, aunque ya le refutaron que solo no puede contra el mundo, menos si sus super poderes no son suficiente. Vicia cada vez que puede sus votos, aunque lo tomen por irresponsable e inmaduro. En el fondo lo es. Odia el trabajo en equipo, así que es poco probable que conforme una liga extraordinaria de labor social. El solamente dice las cosas.
Sus planes de reforma son alimentados por idelogías de viejos íconos pop, llámense Cocain Cobain o Lennon, sus constantes referencias. De allí su terquedad de seguir por la senda menos adecuada, de pasarle tiza al papel, de darle la contra a todo y de levantar su voz ante la férrea sociedad. Rebelde el, desea fomentar con sus ácidas críticas, conciencia moral, echar por la borda los arcaicos preceptos de conllevar con las ideas de toda una urbe bañada en orina. Apestan a cientos de kilómetros, gente ordinaria y de cerebelo longevo, suele decir.
Tampoco controla sus impulsos, es como un perro sin correa, pero no muerde. Saca todo lo que tiene, desgasta energía y bilis pero pronto tiene más para repartir.
Lo que comenzó como una tímida voz en off es ahora tutoría casi absoluta ... Ni yo lo esperaba pero, es como una fuerza sobrenatural, irreprimible. Permanecerá acá mientras pueda, pero quizás no se vaya. Yo ya no mando en este barco. El sarcasmo y la crítica se come viva a la poesía.
Pero en el fondo, tanta rebeldía solo tiene un fin, paz y amor. Un propósito cursi y quizás quimérico, pero digno y noble. Aunque suene a párrafo de otro poema.*
