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viernes, 14 de agosto de 2020

6 veces

Abrazando la taza de café 
tu mano dibuja una tenue silueta, 
un rastro perfecto, 
Un suave látigo que puede domar un alma solitaria, 
Uno que puede borrar incontables sueños salvajes 
para lograr ser, 
tu rincón, tu paisaje y tu lluvia… 
Un lugar para nosotros.

lunes, 26 de enero de 2015

Plenitud

Cuando quiero besarte
lo unico que debo hacer es besarte
pero, cuando quiero tomar tus manos
en la oscuridad inquieta e inmortal
perecen en ella esos vagos deseos
y se convierten en copas vacias

Flotamos desesperados en el silencio
como mil sueños dentro de un sueño
tirando de un solo cabello
Y cuando al fin alcanzo tu mano
robo la luz dormida
Porque en ese coqueteo de dedos
porque en ese sueño
te quedas para siempre, brillando.

lunes, 21 de abril de 2014

Mediocre


Despierto de golpe
echando un humo gris
y mi mente sigue inmersa
en las olas que truenan en ella

Mi sueño codicioso
tropieza en la oscuridad
y clama tenaz no perecer
como un aire fuerte
que no lastima
Como un poema para nadie
que trota sobre el campo
entre columnas de figuras
despechadas y tediosas

Ansiando ser la letra de ese poema
incoherente y manso
el frondoso trigal
se traga sus voces esotéricas
y sus miradas huérfanas
apenas guiñen, deformes.



miércoles, 15 de enero de 2014

Cuento sin título, por ahora

 Este debería de ser el primero, el más extenso

Cierro la puerta escondo las llaves en mi bolsillo lateral, hago un inventario mental de lo que llevo conmigo y voy tanteando el día, sin despegar mi mano del tirador de la puerta. Recorro visualmente cada casucha que podía distinguir de la vereda del frente: balcones inestables con puertas mal cerradas que me confrontan, fachadas que lucen idénticas con manchas sesgadas por la lluvia noctámbula. Un par de viejitas riegan la pista como playas privadas y un triciclo lleno de pan humeante se posa sin custodia al costado del único bar de la avenida de sombras, está cerrado. Me separo de la puerta y me echo a andar, presuroso.

Continúo mi inspección visual: letreros de neón penduleando entre telarañas y patrañas, transeúntes que cruzan sin mirar el semáforo y montones de basura como un cuadro al oleo dibujan una escalera en la avenida, a su esquina un indigente (por apariencia implícita) contempla perplejo una silueta blanca y sugerente, que con sus dilatados ojos perforan sus nalgas y las pizcas de pan remojado caen de sus dientes pútridos. Su andar trastabillante lo deja exento de mirar aún más y la bella silueta de minifalda guinda es engullida por el cruce de la siguiente calle, dejando un rastro de perfume floral que es perceptible desde mi rumbo cobardico. Olía a puta. De las putas que no lo parecen, osea de las que esconden su mirada al caminar. Era imposible no mirar sin remirarla. No al indigente encorbado, a ella. Sus piernas nacaradas, contorneadas, cortas y carnosas, el suéter a la altura de sus caderas que las arqueaba aún más y hasta el punteo de sus tacos y la curva que formaba sus tetas explotando al roce del meneo de sus brazos; las podía ver vibrando con desesperación en busca de una tregua en el escote, chocando unas a otras con total escrúpulo. Dos segundos de escena para crear un montaje con miles de posibilidades morbosas. Mi mirada deja de seguirla e imagino sus tetas resonando, como el sonido atrapado dentro del cuero del tambor. Su rostro preferí imaginarlo como el de cualquier puta pituca, esas que al mirar el dinero en la mano de un salvaje hostil, olvidan cualquier propuesta y suben al auto. Quizás valga la pena pensarlo pero no decirlo, no de ese modo. Quizás no era necesario decir pituca pues no tendría que tirar dedo en cualquier esquina, mascando un chicle por horas. Si la imaginaba con el rostro de una bella modelo o actriz le preguntaría y me preguntaría si era importante descender al infierno. La mujer se ha ido, su largo cabello negro omitió su rostro pero quizás nunca lo miré o nunca lo intenté y sin dudas no me interesó.

Trago un sorbo de saliva y el olor a oxido de las decenas de talleres mecánicos informales eluden mi intranquilidad, llenándome de preguntas incompletas que me hacen volver en mi ¿Cómo logran no cansarse martillando hora tras hora y cómo ese punzante remedo de sinfonía dantesca no quiebra sus tímpanos? Los miro con asombro y cruzo con rapidez y agobio la avenida de las sombras. Apenas y escapo de un mar de claxon que se filtra en la ciudad formando cruces en todas direcciones. Una mentada de madre me recuerda que algunos semáforos disfrutan la agonía de la puntualidad. Respondo con una puteada mental. Me detengo junto a don Cachito para ojear los titulares del día y pago por un Comercio. Don Cachito nunca rie y tampoco responde los saludos. Descanso mi mirada en la portada de un diario que llamaré "el informante", me fijo en una linea bajo la fotografía que dice que este año las exportaciones aumentarán y el nivel de educación incrementará, en fin, me fijo también en la corbata del señor presidente, de color rojo profundo sin detalles, acorralado por siluetas ennegrecidas y sonrisas postizas, franeleros que de alguna forma, me recuerdan a mi jefe. Siempre están secundados de hombres fornidos que usan el mismo modelo de lentes e incluso parecen vestir del mismo sastre. El mal gusto impera en la política. Hago un ademán de disgusto y retomo mi marcha, siempre hay tiempo para nimiedades.
Pisoteó el cigarrillo todavía con los párpados caídos y la faz de un témpano maquillado por unos lentes viejos y empañados que me acompañan. Recuerdo tener pendiente el título de mi compendio de cuentos; pensé en: "Tipos livianos" pero suena a película gansteríl, me vino a la mente también "Cuentos para lunáticos" pero suena muy, muy chiflado, y luego entendí que no hay prisa pues apenas he completado 10 ó quizás 11 cuentos de ficción.(...)

jueves, 19 de diciembre de 2013

Duelo

Qué puede rondar por la cabeza de un gallinazo
al descender al infierno salino
y sentir el mar despintar sus alas?
Qué debería pensar
mientras fornica su propia sombra
y desenfunda una mirada lapidaria
al nexo interminable entre las nubes y el ocaso
en ese sendero que cae boca abajo
apretando las olas?

Como la danza de un naúfrago innominable
sus pasos marcan una brecha perenne
que ni el invierno mismo tragaría
Y así sin más ni más, despedaza la carroña 
jugando con la discreción del eco vespertino
Como una alegoría a la sensualidad
la carne infecta mitiga su hambre
y la llaga en su vientre estalla
mientras el sol es empujado al mar.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Pi tres coma catorce

Florecerán diez mil días sin sueños
las barricadas caerán
y el ridículo alias será borrado
olvidado
Perecerán en llanto los miles de huérfanos
mendigando clemencia a la reina
los desposeídos, cientos ellos
sembrando huellas en el desierto
En tanto unos cuantos fariseos
aplastando alfiles
llevan a sus fauces las ilusiones rotas.

martes, 18 de junio de 2013

Sin ataduras de guión

La discreción del silencio vulnera
cómplice de cada muro
lo que esconde tu frío gesto
asediada por la ausencia
y la incursión de la brisa crepitante

Quieto estás mirando acrónico
padeciendo entre dilemas
que tus fobias procuran callar

Eres un lienzo que se deshace
que corroe tu alma
huyendo del abismo
abrazando la curva del exilio.

lunes, 6 de mayo de 2013

Miserable secreto

Quisiera atrapar tu gesto astuto
sonriendo a las paredes
Beber tu puta calma
como las avenidas que confluyen
en el vacío escénico
Trabar ese jadeo mórbido
en la cumbre del desvarío
y comer de tus pesadillas
lejos
muy lejos




lunes, 22 de abril de 2013

Si mis recuerdos hablaran mentirían

Te vi cabalgar en un estrecho
donde reposan los recuerdos
del jazmín decolorado
el cielo azul suplicio
y el moho postrado impaciente

Allí crecí sin raíces
y mis hojas se desvanecieron
bajo frutos trémulos
que caen de bruces
expuestos a las sombras
al sedicioso suspiro de la hojarasca
y sus carcajadas lúdicas

Tu frivolidad asoma astillada
cual ausencia desvanecida
en el olvido cauteloso
contados en treinta eneros
que difaman mi pluma coludida

Símil a la hoja seca que serpentea
aboceto una larga negrura
y visito tu pretérito cobijo
caigo en tu gélido regazo 
del cual apenas visto
el viento del olvido faculta arrastrar

Es lo que queda de mi
el invento de un error
el grito desgarrando el silencio
a la suplica de tu apología
que mi angustia calcina

Embriagado de la omisión
ansío amputar mi sudor
y huir entre aleteos
a la ruta de las horas marchitas
del llanto insolente
y la duda eterna

jueves, 11 de abril de 2013

Héroe antifaz

Mis manos sostienen un castillo de naipes
alfombrado de ficción
y el pasado pulula, resonando como eco de arpías
el miedo, el desencanto y la alienación se conjugan
y me estampan enveresado bajo el suelo

Mis voces encerradas en palabras
como colores que se vuelven sepia
como llagas que colapsan
y nudos que arden clandestinos

Quiero arrancarlas de mi cabeza
esas piedras que vuelan
esas risas que se esconden
en surcos de fatiga

El tiempo se despide entre pesares
a la diestra de su resignación
¿Acaso soy distinto a un bolígrafo batiendo?,
al puente de mi ele en dieciocho versos
y todas sus letras bailando en círculos?


lunes, 9 de abril de 2012

Subtítulo

Está en tus ojos
y me pregunto porqué
el sabor a sal
el declive de la noche
el oleaje persuasivo
la brisa rechinante.

El tropiezo de la honestidad
cual excusa inherente
a la mentira
a la saliva bajo la lengua
o a la marea que desciende

Se coexiste en ella
y se padece en un después
en ese mar sin sombra
que se irá lejos del olvido.

lunes, 7 de febrero de 2011

Lógica

Las reacciones vienen de un conjunto de sensaciones híbridas. Se llora por acto provocado, y en ocasiones por un dolor que no se ve pero se siente.También se ríe por querer llorar.
Lloramos por dentro al ver como pasa el tiempo y nos llenamos de preguntas.

La adolescencia pasó frente a mis ojos cerrando siempre los puños. El dilema de qué sería de mi cuando la vida me doble la edad. Cuánto tiempo más jugaría canicas con los otros chicos del barrio. Cuándo crecerían las barbas, cuándo manejaría el camión del abuelo.
Y ahora, con los puños abiertos como la parte baja de la camisa, obra de una panza que con los años a obrado una silueta que va camino a la resignación, una curva cada vez más descendente. Y hoy es que veo con  desatino que la vida me pasó dos veces por el mismo punto. Debí apostar que las cosas no cambiarían mucho, a pesar de su aspecto.
Hoy mismo no se si debo plantearme la misma pregunta de antaño. Sería excesivo pedir una doblada más de años, y sin embargo, siento como que sigo en el mismo punto, con muchas cosas más es cierto, pero en el mismo punto. Como el alfil inmóvil al lado de la dama.

Es la pregunta que jamás podré responder ni en dos vidas: ¿Qué será de mi mañana? es un miedo latente que quiero sepas. Ahora que me lleno de preguntas y que de solo mirarte me intereso más en el minuto a tu lado que en respuestas que evaden cualquier lógica.
Si me lees quiero que sepas que me he enamorado de ti pero no me preguntes por qué. Solo se que es así. ¿Y el tiempo? el tiempo que se vaya al carajo.

sábado, 15 de enero de 2011

Risas

Risas demenciales acompañan nuestra huida
de la villa sin fondo,
por las escaleras los pecados van volando
y las ventanas echando fuego de ellas.
La vista atrás para ver de lejos un espiral
alrededor de la rosa marchita,
contraste de barro y soledad bendita.
Mirada coloidal a nuestros recuerdos
y el cuento de monjes
en una botella
flotando sin norte.
No corras, siempre estuvimos descalzos
a solas retando las risas.

miércoles, 12 de enero de 2011

Aveces

  A veces quiero ser halcón
y sobrevolar mis propios miedos.
  A veces quiero amar las matemáticas
y otras veces huir de la universidad.
  A veces quiero creer
pero casi siempre desfallezco en mi propia apatía.
  A veces quiero esconder mi deudas en cajones de acero
pero acabo metido en ellas.
  A veces añoro días de cuarenta y ocho horas
y otros días, la noche pretérita.
  A veces deseo congelar el amor
y otra vez creer en él.
  A veces intento orar y suplicar
pero al abrir los ojos me veo yacer entre el ocio.
  A veces me arrepiento de no haber perdonado
pero el tiempo tiene prisa.

  Alguna vez escribí en prosa
y ahora en sonetos cromáticos.
cinco veces al día,
dos horas por semana.

  Alguna vez dije "te amo"
y no fue cierto.
Cuatro veces amé
pero tres veces mentí.

  Alguna vez te vi partir.
y no lo evité,
una sola vez,
una sola vida.

  A veces olvido.
  Algunas veces recuerdo,
pero nunca sentí a pleno
ese amor colgado sobre el arco iris del que todos hablan,
ene veces.

lunes, 10 de enero de 2011

Inercia

Espectadores de un circo burgués.
Función nocturna en asientos reservados.
Espectadores de una función que se suicida,
sucumbiendo en su propio kipple.
Enigmas bajo antifaces.
Las risas evasivas ofuscando el llanto
de un melodrama vanguardista.
No saben nada sin repasar el guión.
Aplausos envenenados;
el rito de la vanidad de Adonis,
hablando de la vida como de un muerto,
en un circo vip o un camal de puercos,
el mensaje es el mismo:
hablan del rico hecho rico,
del pobre más pobre;
hablan del hombre como ser volatilizado,
mártir de especuladores.
El actor sabe lo que la masa quiere:
un billete de cien dolares colgando de si
y todos de pie en coro inerte y marcial.

sábado, 8 de enero de 2011

Sunday 1.20 a.m

Quiero fumar tabaco dormido
soltar el ancla, hundirme en el perfume
de tu voz encantatoria, de sirena del ártico

Mis sonrisas póstumas como pelota en un pesebre
propuestas a la intemperie
y el blanco de la luna menguante deformado en mis grietas

No estoy blindado
mi balcón se desprende bajo la niebla
de la hostil noche negra

Ese libro ya lo leímos
el mismo café, la dama de la casona, las luces del muelle
Apostemos quien llega último, sin correr

Quiero vivir sin estar vivo
vivir para creer en mi disforia
domando leones, comiendo perdices

Inmersos en un sueño en el cual 
es imposible crear nuevos recuerdos

viernes, 7 de enero de 2011

Hablando conmigo mismo

La intermitencia de lo que debe ser real
fluye de las paredes que me delinean
inseguro de mi propia reflexión
respiro, nadando sobre el tizne

¿A dónde vamos luego de haber estado en la luna?

Es fácil correr
y dejar el dolor tras la almohada
el calendario se consume en tu marea
y el exilio tras tus ojos

Estamos solos bluffeando a la vida

Se siente como merezco lo que no me pasa
la caída en el vacío retumbando el fondo empapelado
y las mentiras de labia procaz

Los peones con cara de poker miran de soslayo

Media verdad apuñala media onza de amor
la soledad es la ficción de los llorones
tras sábanas de rosas frescas

Muchas veces el adios es la única forma.

jueves, 6 de enero de 2011

Mis mierdas en el sendero de la locura

El buen ánimo se deletrea,
el desgano se esparce
y los sueños diseminan
como pólvora de cantimplora.
Mis manos no dejan de temblar,
escribo de revés
del amor sin sentido,
de mis contiendas internas,
de las ilusiones atadas
en besos amarillos.
El eco en la cúspide cae dos veces,
el maquillaje se decolora
como la sonrisa del gato,
los geíseres apuntan al cielo
sin tocar un amanecer.

He regresado al mismo punto,
no me interesa regar esperanzas,
sigo respirando del cielo,
ese que abate mis creencias.
Debo callar quizás, correr descalzo quizás
pero nadie llegará a salvarme,
estoy solo, subraya la soledad de mi soledad.
Pegado en la ciénaga,
flotando en sollozos,
amando sin ser visto.
Solo, creyendo que el amor se vende en mercados,
moldeando secantes de sonrisas acrílicas,
retando el sueño de mi propia fábula.

lunes, 3 de enero de 2011

Aceptación

Olvidado en un cajón yacen los recuerdos,
los relatos apolillados en el costado
como destellos tribales.

El niño juguetea en el sillón
y el laberinto atemporal resuena,
la miseria es vacia como vacios son los llantos ajenos.
El niño se pregunta porque juega con su destino,
no le teme a la muerte sino a la vida endeble.
Las texturas de la habitación,
los sollozos de la noche y el frío nebular,
todo confluye en sus manos.

Su desnudes sigue quemando,
la piel mórbida se reseca al mirarse
y los hilos de la vejez,
esa vejez que pronto no le será ajena
llegará con sonrisas trilladas,
y el niño metamorfeado acabará
atado en sus propias manos,
con la disonancia de la sucia espera.

El niño deja el sillón y se refugia en su cajón
con el destino follando el espejo,
sin importar si Lennon guarda luto.

domingo, 2 de enero de 2011

Dirt

Mis pasos caen en el lago
y todo alrrededor es lágrimas y pataleos
Los caminos no conducen a nada,
incluso si pretendemos volar,
sin embargo te veo en la fosa.

Los peldaños caen como domino,
dejando el equipaje suelto,
actuando como si nunca hubo amor.
Tengo muchas cosas que aprender.
Me mantengo en pie, pero incompleto.

El odio lentamente desvanece;
es ir contracorriente por chocolates.
Rompiendo los supernovas.
Haciéndonos de lado en la ruta sin sentido.
¿Cuál es nuestra historia?

Nuestro destino baña la melancolía,
con susurros gospelianos, el desgano del espíritu.
Pero la esperanza es como una roca 
y mis estrofas sus torrentes lujuriosos.
... De nuestra historia incompleta.