La discreción del silencio vulnera
cómplice de cada muro
lo que esconde tu frío gesto
asediada por la ausencia
y la incursión de la brisa crepitante
Quieto estás mirando acrónico
padeciendo entre dilemas
que tus fobias procuran callar
Eres un lienzo que se deshace
que corroe tu alma
huyendo del abismo
abrazando la curva del exilio.
martes, 18 de junio de 2013
lunes, 13 de mayo de 2013
Gracias
El tiempo es severo contigo
las grietas de tu piel se ensanchan
tu cabellera palidece
El tiempo se detiene
el espacio se conjuga
la calma prevalece
El tiempo asciende fugaz
esparciendo tu fe
añorando la primera vez
Ese tiempo que se rehúsa
deambula corrientes contrarias
eclipsa el deseo
y raspa la niebla
Como el óleo
que se deforma a la distancia
o las olas
que disimulan bravura
y usted madre sigue
perenne allí
sosteniendo mi mundo
que rebasa de errores
y miles desgracias
Y acá estoy madre
que eres padre ausente
y aquí estoy abuela
que haces de madre
lejos de ustedes
escribiendo sin ser leído
menos entendido
y mi mente vuela
y tirita al pensarlas
perpetuando lo vivido
deseando una tregua
entre ustedes y el tiempo
Mi mundo te confieso
puede mutilar mi cuerpo
puede descarriarme del resto
y ausentarme de todos
pulido de la casualidad
y aquejado por la negación
fluctuando entre olvidar
y perdonar
pero mi mundo reside en ustedes
porque ustedes son el uno
que confluye en ese milagro
que Dios apiadó regalarme
Donde el amor remplaza
la aflicción y la amargura
donde un abrazo
quiebra mi cascarón
una lágrima
seca mi fragilidad
y un beso
destiñe el carbón
que obnubila mi alma
las grietas de tu piel se ensanchan
tu cabellera palidece
El tiempo se detiene
el espacio se conjuga
la calma prevalece
El tiempo asciende fugaz
esparciendo tu fe
añorando la primera vez
Ese tiempo que se rehúsa
deambula corrientes contrarias
eclipsa el deseo
y raspa la niebla
Como el óleo
que se deforma a la distancia
o las olas
que disimulan bravura
y usted madre sigue
perenne allí
sosteniendo mi mundo
que rebasa de errores
y miles desgracias
Y acá estoy madre
que eres padre ausente
y aquí estoy abuela
que haces de madre
lejos de ustedes
escribiendo sin ser leído
menos entendido
y mi mente vuela
y tirita al pensarlas
perpetuando lo vivido
deseando una tregua
entre ustedes y el tiempo
Mi mundo te confieso
puede mutilar mi cuerpo
puede descarriarme del resto
y ausentarme de todos
pulido de la casualidad
y aquejado por la negación
fluctuando entre olvidar
y perdonar
pero mi mundo reside en ustedes
porque ustedes son el uno
que confluye en ese milagro
que Dios apiadó regalarme
Donde el amor remplaza
la aflicción y la amargura
donde un abrazo
quiebra mi cascarón
una lágrima
seca mi fragilidad
y un beso
destiñe el carbón
que obnubila mi alma
A mi madre Anabel que prefiere le diga Ana y a mi abuela Cármen que prefiere le diga Mami. A ella que no entienden de etiquetas ni versos trillados. Con amor insuficiente y gratitud eterna.A ellas, mi mundo.
lunes, 6 de mayo de 2013
Miserable secreto
Quisiera atrapar tu gesto astuto
sonriendo a las paredes
Beber tu puta calma
como las avenidas que confluyen
en el vacío escénico
Trabar ese jadeo mórbido
en la cumbre del desvarío
y comer de tus pesadillas
lejos
muy lejos
sonriendo a las paredes
Beber tu puta calma
como las avenidas que confluyen
en el vacío escénico
Trabar ese jadeo mórbido
en la cumbre del desvarío
y comer de tus pesadillas
lejos
muy lejos
lunes, 22 de abril de 2013
Si mis recuerdos hablaran mentirían
Te vi cabalgar en un estrecho
donde reposan los recuerdos
del jazmín decolorado
el cielo azul suplicio
y el moho postrado impaciente
Allí crecí sin raíces
y mis hojas se desvanecieron
bajo frutos trémulos
que caen de bruces
expuestos a las sombras
al sedicioso suspiro de la hojarasca
y sus carcajadas lúdicas
Tu frivolidad asoma astillada
cual ausencia desvanecida
en el olvido cauteloso
contados en treinta eneros
que difaman mi pluma coludida
Símil a la hoja seca que serpentea
aboceto una larga negrura
y visito tu pretérito cobijo
caigo en tu gélido regazo
del cual apenas visto
el viento del olvido faculta arrastrar
Es lo que queda de mi
el invento de un error
el grito desgarrando el silencio
a la suplica de tu apología
que mi angustia calcina
Embriagado de la omisión
ansío amputar mi sudor
y huir entre aleteos
a la ruta de las horas marchitas
del llanto insolente
y la duda eterna
donde reposan los recuerdos
del jazmín decolorado
el cielo azul suplicio
y el moho postrado impaciente
Allí crecí sin raíces
y mis hojas se desvanecieron
bajo frutos trémulos
que caen de bruces
expuestos a las sombras
al sedicioso suspiro de la hojarasca
y sus carcajadas lúdicas
Tu frivolidad asoma astillada
cual ausencia desvanecida
en el olvido cauteloso
contados en treinta eneros
que difaman mi pluma coludida
Símil a la hoja seca que serpentea
aboceto una larga negrura
y visito tu pretérito cobijo
caigo en tu gélido regazo
del cual apenas visto
el viento del olvido faculta arrastrar
Es lo que queda de mi
el invento de un error
el grito desgarrando el silencio
a la suplica de tu apología
que mi angustia calcina
Embriagado de la omisión
ansío amputar mi sudor
y huir entre aleteos
a la ruta de las horas marchitas
del llanto insolente
y la duda eterna
jueves, 11 de abril de 2013
Héroe antifaz
Mis manos sostienen un castillo de naipes
alfombrado de ficción
y el pasado pulula, resonando como eco de arpías
el miedo, el desencanto y la alienación se conjugan
y me estampan enveresado bajo el suelo
Mis voces encerradas en palabras
como colores que se vuelven sepia
como llagas que colapsan
y nudos que arden clandestinos
Quiero arrancarlas de mi cabeza
esas piedras que vuelan
esas risas que se esconden
en surcos de fatiga
El tiempo se despide entre pesares
a la diestra de su resignación
¿Acaso soy distinto a un bolígrafo batiendo?,
al puente de mi ele en dieciocho versos
y todas sus letras bailando en círculos?
alfombrado de ficción
y el pasado pulula, resonando como eco de arpías
el miedo, el desencanto y la alienación se conjugan
y me estampan enveresado bajo el suelo
Mis voces encerradas en palabras
como colores que se vuelven sepia
como llagas que colapsan
y nudos que arden clandestinos
Quiero arrancarlas de mi cabeza
esas piedras que vuelan
esas risas que se esconden
en surcos de fatiga
El tiempo se despide entre pesares
a la diestra de su resignación
¿Acaso soy distinto a un bolígrafo batiendo?,
al puente de mi ele en dieciocho versos
y todas sus letras bailando en círculos?
sábado, 21 de julio de 2012
Dieciocho veces veintidos
Repetiría todo lo que hemos vivido,
ponerle nombre indeleble a cada instante .
Repetiría el camino que me llevó a ti,
impregnarle música al andar.
En ese rincón que solo tú y yo conocemos,
donde no acaban los sueños y la moraleja incomoda.
Repetiría mi segunda vida para volver a amarte,
en nuestro castillo entre dos cielos
sin espacio para el crepúsculo.
Repetiría el día que te conocí,
el día en que comencé a existir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)